Claves del mantenimiento de un coche de gasolina

26 Noviembre, 2020

Un coche a gasolina presenta algunas peculiaridades en su mantenimiento, en comparación a otros vehículos como los diésel. Te contamos sus principales características.

El mayor consejo para mantener un vehículo en su mejor estado de forma es una conducción tranquila y pausada.

Pero incluso con la mayor precaución posible al conducir, las diferentes piezas del vehículo pueden sufrir un desgaste continuado o incluso una avería.

Por estos motivos, un mantenimiento del coche de gasolina es imprescindible, para garantizar que todos sus elementos están en perfectas condiciones.

Te contamos en este artículo, en qué debe fijarse principalmente el mantenimiento de un coche a gasolina, entre otras cosas diferenciando aquellos elementos que se distancian del mantenimiento de un coche diésel.

 

El embrague de gasolina, pieza clave en el mantenimiento

 

Uno de los elementos clave en el mantenimiento de un coche de gasolina es el embrague. No dura tanto como los diésel porque la frecuencia de uso es mayor y las revoluciones que se precisan en el motor sobre todo al arrancar, son más altas.

En consecuencia, el embrague en estos coches se deteriora con mayor facilidad y suele requerir un mantenimiento más frecuente.

 

Filtros del motor a gasolina

 

En los filtros tenemos cierta ventaja en los coches a gasolina. No requieren de tanto mantenimiento como en un coche diésel, aunque lógicamente no están excluidos.

Este mantenimiento sirve para mantener limpios los filtros y evitar que lleguen impurezas a otras partes del motor, que puedan afectar su rendimiento.

Además, los coches a gasolina no requieren del mantenimiento de filtros de partículas como los diésel, por lo que en general el coste en este sentido es inferior.

Los coches de gasolina cuentan con menos componentes en cuestión de anticontaminación. Pero no por ello menos importantes, como el tubo de escape. Su revisión para garantizar que están en buenas condiciones es imprescindible también.

 

Mantenimiento de las correas del motor

 

Tanto coches diésel como gasolina, necesitan también un buen mantenimiento de las correas del motor, así como también de las de distribución y accesorios.

Sin embargo, mientras que en un diésel este mantenimiento puede hacerse a los 200.000 Km, en los coches de gasolina es preferible a los 120.000 Km o, a lo sumo, a los 150.000 Km.

 

Sistema de frenado en coches de gasolina

 

Otra ventaja en el coche de gasolina es sobre el sistema de frenado. Los motores diésel tienen un mayor peso y esto afecta al sistema de frenos, que tiene que utilizar mayor fuerza.

En la mayoría de casos, los discos y pastillas de coches diésel se desgastan antes que en los de gasolina.

Por descontado, esto no significa que no necesiten mantenimiento en los de gasolina, sin embargo su sustitución o renovación por nuevos componentes es menos frecuente y, por tanto, suele resultar más económico.

 

Mantenimiento de las bujías

 

Los coches a gasolina necesitan bujías para encender el motor y los diésel aprovechan las llamadas "bujías de calentamiento".

Si las bujías de un coche de gasolina no funcionan, el coche ni siquiera va a arrancar. Por tanto, su mantenimiento es imprescindible y, en caso de avería, el coste de su reparación también es mayor. Por estos motivos, son elementos que debemos cuidar al máximo posible.