¿Contaminan las baterías de los coches eléctricos?

22 Septiembre, 2020

Las baterías de los coches eléctricos son menos contaminantes en teoría. Ahora que el número de coches en circulación es mayor, podemos comprobar si en la práctica realmente lo son.

 

Los coches eléctricos se presentan con múltiples ventajas y una de las más importantes es que con sus baterías son menos contaminantes. Ahora bien, ¿esto es del todo cierto?

Algunos estudios intentan demostrar que las emisiones contaminantes de la fabricación de estos coches, unido a las que realmente provocan en circulación, no los hacen más ecológicos.

Sin embargo, un análisis adecuado, nos puede arrojar luz sobre este tema y ayudar a entender cómo valorar la emisión de gases contaminantes en los coches eléctricos.

 

Contaminación en la fabricación de baterías de los coches eléctricos

 

Para medir si un coche eléctrico es más o menos contaminante, tenemos que abarcar todas las etapas de su vida útil. Es decir, desde la fabricación hasta el desmantelamiento del vehículo.

Si nos fijamos en su "nacimiento", es cierto lo que algunos estudios han advertido. La fabricación de coches eléctricos (y sobre todo de sus baterías), de momento, supone una emisión de gases contaminantes mayor que la de fabricar coches tradicionales.

Sin embargo, la diferencia no es tan grande y es previsible que cada año se vaya reduciendo. Además, esto no evita la comparación de los coches en circulación.

Por descontado, un coche eléctrico emite muchos menos gases contaminantes que el coche tradicional. Por tanto, sumando las emisiones de la fabricación y de la circulación, el coche eléctrico es claramente más sostenible.

 

¿Son contaminantes las baterías de coches eléctricos?

 

Debe quedar claro un aspecto clave del sector automovilístico. En la actualidad, no existe ningún vehículo que implique cero emisiones de gases de efectos invernadero.

Sí es cierto que en algunos, como los que son completamente eléctricos, estas emisiones se encuentran mayoritariamente en su fase de fabricación, pero también en circulación contaminan.

Lo importante es la diferencia de emisión de gases contaminantes entre un coche eléctrico y un coche de combustible tradicional. Dependiendo del modelo estamos ante una reducción de hasta el 30%.

Además, esta diferencia tiene previsión de aumentar conforme pasen los siguientes años. Se supone que en 2050, las emisiones de un coche eléctrico tendrán que ser un 73% inferiores con respecto a los coches tradicionales.

Siendo más concretos, las tasas de emisión son evidentemente inferiores en los coches eléctricos. La diferencia dependerá obviamente de los modelos de coche que se comparen.

No obstante, de manera aproximada, podemos identificar en un coche eléctrico unas tasas de emisión de 13g de CO2/Km. En comparación, un coche de combustión emite 100g de CO2/Km.

 

La extracción y el reciclaje de las baterías de litio

 

Otro problema adicional está en las propias baterías de litio y su componente de contaminación.

Tanto el proceso de extracción como el reciclaje de estas baterías sigue generando problemas importantes.

El litio es un mineral escaso y además está presente en países donde hay una gran inestabilidad, lo que impide adoptar medidas de extracción que reduzcan la contaminación actual.

Además, el litio es muy contaminante, pero el reciclaje es poco efectivo. No solo el proceso no es ecológico, sino que la recuperación de su capacidad está entre un 50% y un 80%.

La búsqueda de alternativas para baterías menos contaminantes sigue siendo la máxima prioridad, para que los coches eléctricos se acerquen más a ese objetivo de cero contaminación.