¿Cuándo es el mejor momento para cambiar de marcha?

09 Junio, 2020

El cambio de marchas es una de las acciones más importantes durante la conducción. ¿Sabes exactamente cuándo es el mejor momento para aplicarlo?

 

Los coches automáticos siguen incrementando su cuota de conductores, ofreciéndoles entre otras ventajas no tener que preocuparse por el cambio de marchas.

Sin embargo, la conducción manual sigue siendo mayoritaria y, curiosamente, el cambio perfecto entre las marchas de un coche también continúa siendo uno de los grandes misterios para mucha gente.

En este artículo te explicamos cuándo y cómo es mejor hacer el cambio de marchas, para que optimices todo lo posible esta acción cotidiana en tu conducción.

Los cambios de marchas según el tipo de coche

 

Según el tipo de coche que conducimos, en la práctica el cambio de marchas no tiene por qué ser el mismo.

Los coches que funcionan con diésel, por ejemplo, permiten un cambio de marchas cuando las revoluciones por minuto (rpm) se sitúan entre 1.500 y 2.000.

En cambio, un coche con motor de gasolina, tiene el cambio de marchas óptimo en la franja entre 2.000 y 2.500 rpm.

El cambio desde la primera marcha

 

De todos los cambios de marcha el más delicado es el que pasa desde la primera marcha hasta la segunda. Es fácil sufrir aceleraciones, cambios antes de tiempo o incluso que se cale el coche si no se realiza un cambio a tiempo.

Cuando arrancamos el vehículo, debemos tener en cuenta que la primera marcha es la más corta de todas las que tenga nuestro coche.

Entre otros, este es el motivo por el que se recomienda un arranque suave y en progresión, para que conforme avancemos, podamos cambiar más fácilmente a la segunda marcha.

En la práctica esto es posible normalmente apenas un par de segundos tras haber iniciado la conducción o más o menos a los 5 metros de distancia.

Cosas a tener en cuenta en el cambio de marchas

 

A pesar de que se identifique el mejor momento en rpm para un cambio de marchas, en realidad hay que tener varias cosas en cuenta para hacerlo en el momento óptimo.

Para empezar, cada vehículo tiene sus propias características. El conductor habitual es el que mejor aprende el funcionamiento perfecto de su coche y cuándo es realmente el momento perfecto para cada cambio de marchas.

Algunos vehículos actuales cuentan con un testigo de cambio de marchas. Esto teóricamente ayuda al conductor a cambiar en el momento adecuado, pero por defecto suelen anticiparse al cambio ideal.

Por ese motivo, también se está desarrollando cada vez con más frecuencia la configuración de este testigo, en función de las necesidades de cada vehículo.

Por otra parte, el cambio de marchas no puede ir nunca por encima de la permisividad que la circulación ofrezca. Si existe el más mínimo riesgo, debe desestimarse el cambio de marchas y esperar de nuevo a que haya un momento adecuado para realizarlo.

Por último, si quieres optimizar al máximo los cambios de marchas en tu vehículo, la mejor opción es el cambio automático.

Estos sistemas están diseñados para un cambio de marchas en el momento exacto, con la eficiencia más alta posible y reduciendo el consumo al exclusivamente necesario. Por ese motivo, su presencia en el sector sigue en alza.